Tras 370 días de incertidumbre y una ardua campaña por la justicia, la noticia que el gremio periodístico esperaba finalmente se confirmó: Leandro Palmar y Belises Cubillán han recuperado su libertad. Los profesionales de la comunicación, quienes permanecían privados de su autonomía desde el 9 de enero de 2025, abandonaron el centro de reclusión este martes, cerrando un doloroso capítulo de un año y cinco días de encierro.
El fin de un largo calvario en Tocorón
El equipo, conformado por Palmar en las labores periodísticas y Cubillán como asistente de cámara, estuvo recluido en el Centro Penitenciario de Aragua, mundialmente conocido como Tocorón. Durante su estancia en el recinto, enfrentaron las rigurosas condiciones del sistema carcelario, mientras diversas organizaciones nacionales e internacionales denunciaban que su detención carecía de fundamentos legales sólidos.
La confirmación de su excarcelación llegó a través del Colegio Nacional de Periodistas (CNP), Seccional Zulia, organismo que validó el regreso de sus agremiados a través de canales oficiales, desatando una ola de júbilo entre colegas y defensores de los derechos humanos.
«Informar no es delito»: El júbilo del SNTP
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) no tardó en manifestarse, celebrando la medida y subrayando el coraje demostrado por ambos profesionales. A través de un comunicado en la plataforma X, la organización gremial reiteró que la privación de libertad de Palmar y Cubillán fue un acto injustificado que nunca debió ocurrir.
«La liberación de nuestros compañeros es una victoria para la verdad, pero también un recordatorio de que la labor informativa debe ejercerse sin coacciones ni amenazas judiciales», enfatizó el sindicato en su mensaje.
Reencuentro y precedente gremial
El caso de estos comunicadores marabinos se había convertido en un símbolo de la vulnerabilidad del ejercicio periodístico en la región. Su liberación no solo permite que ambos se reintegren a su entorno familiar y, eventualmente, a sus actividades en los medios locales de Maracaibo, sino que también marca un hito en el seguimiento de casos judiciales contra trabajadores de la prensa en el país.
Desde la redacción de medios regionales y plataformas de defensa de la libertad de expresión, se han multiplicado los mensajes de solidaridad. Ahora, la expectativa se centra en el proceso de rehabilitación personal y profesional de los comunicadores liberados, cuya resistencia durante el tiempo en cautiverio ha sido calificada como «heroica» por sus compañeros de oficio.
Por: Redacción Foto portada cortesia








